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lunes, abril 18, 2011

SOBRE EL URTUBEYISMO Y EL FRENTE PLURAL

En relación al artículo de Ernesto Tenenbaum "¿Se viene el Urtubeyismo?" , publicado a pocos días de la reelección de Juan Manuel Urtubey como gobernador de Salta, resulta oportuno iniciar una serie de análisis sobre lo ocurrido en la provincia norteña y las probables repercusiones en diferentes niveles de la actividad política.


Más allá de la ironía de suponer la conformación de una ciencia como la urtubeyología (pretensión poco fiable debido a que el objeto de estudio no es más que un fenómeno de acontecimientos políticos que tiene a un protagonista de apellido Urtubey, pero que no es exclusivo a él, y mucho menos excluyente de otros protagonistas, como así también de otros fenómenos de diversa índole, pero en definitiva de base social), surge la necesidad de observar con atención los factores que dan lugar a la emergencia de un político argentino que logra ser gobernador con el voto del oficialismo y la oposición. Este panorama lo coloca –de acuerdo a algunos observadores- en la “pole position” de la sucesión presidencial hacia 2015.


Sin invalidar las apreciaciones efectuadas en el artículo de base, es oportuno orientar con la mirada local -desde el mismo escenario donde se producen los acontecimientos- el análisis de aquel fenómeno electoral que, posiblemente, indique la presencia de ciertas variables que den lugar a la construcción de un nuevo escenario. De allí podrán surgir algunas respuestas y, seguramente, más preguntas.


Frente Plural o Sociedad Plural


Para un lector poco distraído habrá resultado confuso aquello de lograr ser gobernador con el voto de la oposición y el oficialismo, pero es así. Urtubey llega al gobierno de Salta en 2007 encabezando un frente –con él fuera del Justicialismo- junto al Partido Renovador de Salta (PRS), desde 1995, la principal fuerza política de oposición al gobierno justicialista de Juan Carlos Romero.


El propio PRS había desplazado a la Unión Cívica Radical (UCR) en el rol de fuerza política de relevancia para la alternancia gubernamental en 1991, cuando su candidato a Gobernador Roberto Augusto Ulloa (Capitán retirado de la marina, ex gobernador de facto entre 1978 y 1983) venció holgadamente al ex gobernador Roberto Romero del PJ (1983-1987).


En 2011 Juan Manuel Urtubey es reelecto con casi el 60% de los votos en un frente plural (así lo denomina tanto él como su Ministro de Gobierno Pablo Kosiner) constituido por el Partido Justicialista, el Partido Renovador de Salta, el Partido de la Victoria, Memoria y Movilización (partido político creado por el secretario de Derechos Humanos de la Nación Eduardo Luis Duhalde) y el Frente Grande, entre otros.


Para un atento observador será posible apreciar la amplia diversidad de personas, ideas, proyectos y propuestas, incluso divergentes y antagónicas que pueden ser contenidas en tan amplio abanico… y no estará equivocado.


Las listas que apoyaron a Urtubey contenían vertientes tan heterogéneas como variopintas: tradicionalistas, defensores de DDHH, chavistas, peronistas de la primera hora (también de la segunda y la tercera) ortodoxia K, gremialismo gordo y no tan, progres de diversa gama, otrora militaristas, radicales (en alianza con Memoria y Movilización) etc.


En síntesis: un fenómeno auténticamente transversal, como fuera la traducción del primer kirchnerismo; plural como le gusta indicar a Urtubey y sus seguidores; o auténticamente posmoderna para la política del poscapitalismo.


En definitiva, todo un bar de algún exótico planeta recóndito escenificado en la saga de la Guerra de las Galaxias. Desde otra perspectiva podrá tratarse no de un encuentro de características plurales, sino una constelación de personas y sectores políticos que se suman en un proceso híbrido de asociación. La propia Real Academia Española define al adjetivo híbrido en su tercera acepción de la siguiente manera: "Se dice de todo lo que es producto de elementos de distinta naturaleza".


Vale también entonces lo de frente híbrido, pero ¡ ATENCIÓN!: El frente Olmedo Gobernador, también es un híbrido, tal vez menos consolidado.


Lo importante será dilucidar si esta alianza o encuentro plural o híbrido se corresponde a una realidad similar en el campo de lo social.


Oficialismo y oposición: un solo corazón


Si bien el propio Ulloa y otros dirigentes de renombre, como su vicegobernador, Ricardo Gómez Diez, abandonan el partido en 2007, cuando el PRS (cuya interna fue ganada por Andrés Costas Zottos, vicegobernador de Urtubey, ante Gómez Diez) decide participar de las elecciones junto a Urtubey, no es menos cierto que conserva de forma autónoma un fuerte caudal electoral en importantes departamentos, alzándose con senadurías como las de Metán y Orán, e intendencias como las de Metán, S. R. de la Nueva Orán, S. Mazza, Chicoana, El Carril, Quijano y Cafayate.


Sobre los casos particulares corresponde tratar un capítulo especial para lo ocurrido en el Departamento de Metán, que tendrá que ver con el reacomodamiento del poder en las filas del PRS, que de paso hay que recordar, también gobierna la provincia. En estas elecciones de 2011 Roberto Gramaglia, Intendente de Metán desde 1991 hasta 2011 (es decir, durante exactamente 20 años) es electo senador por el departamento con el 62% de los votos, convirtiéndose en el candidato a la categoría con mayor porcentaje de electores (sus rivales solo obtuvieron unos puntos arriba del 10%). Además logró que su candidato a la Intendencia sume cuatro años más de gobierno para su partido el PRS.


Sin embargo no todo fueron rosas, al vicegobernador Zottos, en su departamento, Gral. San Martín, no le ha ido muy bien. Solo retuvieron una intendencia (Salvador Mazza) y perdieron una importante (Gral. Mosconi). La fórmula sale airosa gracias a la sumatoria del Partido para la Victoria, el PJ y el PRS, que en la categoría a Diputado Provincial queda cuarto, detrás del candidato de Olmedo.


En Capital, Julio De Vita encabeza la peor elección del PRS en el distrito, desde su fundación. Luego de llevar a dos intendentes a la Casa de Moldes (Montoya y Pontussi) esta vez no hace piso, siquiera para instalar un concejal. Para peor, suman la derrota del “Kila” Gonza en la elegante y suburbana San Lorenzo, lo que implica una necesidad imperiosa de oxigenación del partido en la capital, solo disimulada por una mediocre actuación del PJ en el mismo distrito.


La otrora fuerza opositora al justicialismo hoy comparte nave (bien vale el eufemismo) con un eje de referentes encabezados por Julio Cesar Loutaif, Ministro de Desarrollo Económico, (Diputado Nacional en la década de los 90 y Ministro de Economía en el último tramo del Gobierno Constitucional de Roberto Augusto Ulloa), Juan Agustín Pérez Alsina (h), actual Senador Nacional por el frente plural, siendo el más duro representante del antikirchnerismo, actuando en oposición a las posturas legislativas defendidas por Miguel Ángel Pichetto, presidente del bloque oficial (Pérez Alsina no se expuso personalmente en esta elección pero posiblemente cargue con el compromiso de resucitar al PRS de Capital en una era post-De Vita) y Roberto Gramaglia, el gran triunfador de 2011 y claro aspirante a integrar la fórmula gubernativa provincial en el 2015 (de subsistir el frente plural, ya sea igual, ampliado o reducido).


continuará....

sábado, junio 27, 2009

Escrutinios 2009: esperando los resultados

Cerraron las mesas para las elecciones a Diputado Nacional en Salta, donde sólo se eligen tres representantes para dicha categoría.
A nivel nacional la provincia no aportará mucho para el panorama legislativo, como tampoco lo hace su proporción demográfica (alrededor del 2,5%), ni su poder económico.
Debemos admitir que nuestra incidencia es periférica, de ninguna manera central.
A pesar de esto, estas elecciones generan una dinámica de sentidos absolutamente locales, vinculados principalmente a los protagonistas que encabezan las distintas listas y los intereses que representan.
Sin dudas se produce una reedición de la elección a gobernador del 2007. Los votos revancha buscan poner en vigencia al gran derrotado de aquella oportunidad. Los votos del nuevo eje de poder intentarán apuntalar lo que vienen haciendo todos los gobiernos, sostenerse y afianzarse en la administración por vía de “la voluntad popular”. La situación es más compleja que una interna “a corazón abierto” del justicialismo vernáculo.
Otras diferencias personales se dirimirán en sendas listas que encabezan históricos líderes renovadores.
Algunos más novatos intentarán medir para aspirar en otros campeonatos.
Lo visto y oído en la campaña pre-electoral nos podrá servir para mirar hacia futuro lo no resuelto en el pasado inmediato y que urge debatir.
Una característica de estos tiempos que se llevó puesta a toda la dirigencia es que la velocidad y la dinámica de los acontecimientos llevan a que lo que tradicionalmente se conoce como prácticas de un “ancien regime”, no ocurrieron en un pasado lejano, sino que pudieron suceder ayer. Así, una revolución termina decepcionando cuando conserva (en todos sus sentidos) un pretendido nuevo orden que, en su estructura, reproduce elementos y prácticas del anterior.
El gran tema fuera de agenda ha sido la reforma política de la cual se han olvidado los propios reformistas, o que lo fueran en su momento.
Las campañas nacional y provincial nos permiten reflexionar sobre la necesidad de un cambio profundo en las prácticas electorales. La democracia debe ser representativa y no de mercado. Los límites a la publicidad de partidos y candidatos deben ser mucho más precisos y acordes a la realidad. El acceso a los medios debe estar regulado de otra manera que permita, por un lado, que todos los candidatos tengan la misma posibilidad de exposición y, por el otro, que los gobernantes con recursos oficiales y los titulares de derecho de propiedad de capital, ejerzan cierta presión o hegemonía por su posibilidad (con financiación de los contribuyentes o propia) de “inevertir” un peso con cincuenta por elector empadronado.
No solo hay que actualizar las reglas, sino también cumplirlas.
Escuché decir: la democracia se mejora con más democracia.

lunes, noviembre 13, 2006

NO HAY QUE MATAR AL MENSAJERO

En ciertas organizaciones sociales primitivas, por no decir poco civilizadas, se acostumbra a flagelar, marginar y, en lo posible, eliminar definitivamente al portador de algún mensaje que altere en parte o en todo la tendencia general a la que sus componentes están acostumbrados. Así está pasando, por ejemplo, en la provincia de Salta.
Resulta que el intendente de la localidad de Coronel Moldes, Carlos Lewis, ha manifestado recientemente la necesidad de que, por la vía que corresponda, se instrumenten los mecanismos necesarios para evitar que los intendentes municipales repitan sus mandatos de cuatro años en más de dos oportunidades. Es más, lo dijo en un contexto en el que solicita al Concejo Deliberante de su localidad que haga lo posible para que él mismo –que cumple su primer período como Intendente- solo pueda ser reelecto una vez.
Los propios pares, Intendentes de otras localidades, pusieron el grito en el cielo y hasta llegaron a decir (lo hizo un vecino suyo, de La Merced, Miguel Ángel Pérez), que si alguien se cree Piña (por el Obispo Emérito de Iguazú, Misiones) que se ponga la sotana.
Claro, de casi sesenta municipios salteños, el próximo año unos veinte Intendentes pretenderán alcanzar el tercero, cuarto y hasta quinto mandato. Es decir: gobernar su localidad por doce o veinte años, todo un exceso.
A Carlos Lewis, su postura lo dejará seguramente cerca de la gente, del sentido común y del criterio republicano, pero lejos de sus pares, especialmente del Foro de Intendentes Justicialistas, que él mismo integra.
Como mensajero de la buena nueva será lapidado, marginado y repelido por el status quo político, pero no interesa. El Intendente de Coronel Moldes tiene más resto que aquellos que necesitan imperiosamente del Estado y del anquilosamiento político, simplemente para sobrevivir y, más aún, para ser alguien.
En primer lugar, evitar la reelección indefinida de alguien, es más, establecerla de manera limitada, es una simple cuestión de salud institucional. A nadie se le debería mover un músculo al escuchar declaraciones de este tipo, solo para apoyarlas de manera firme y contundente.
En segundo lugar, teniendo en cuenta al mensajero, debo admitir que conozco a Carlos Lewis desde hace unos veinticinco años y sin ser amigos, se de su manera de ganarse la vida y hacer las cosas, por lo tanto reconozco en él que no existe actitud de “abulonarse” a un sillón, ejercer el poder autoritariamente, constituirse en “rey”, vivir del “estado” (va en minúscula por respeto al “Estado”) y ser alguien en la vida.
De muy jóvenes trabajamos juntos para una productora que realizaba programas de radio y televisión, especialmente para el sector agropecuario. Quien escribe era un estudiante de comunicaciones y el ahora Intendente de agronomía. Trabajamos alí por vocación, gusto y necesidad. Si bien los contenidos de los programas iban con él, también lo hacían los medios. Su padre fue el primer presentador de noticias en la televisión local, en la segunda mitad de los sesenta. Desde su profesión y junto a su mujer, integrante de una conocida familia de Coronel Moldes, comenzo a desarrollar la Finca Santa Anita.
Coronel Moldes es una pequeña localidad, el centro urbano más próximo al dique Cabra Corral, una zona que suma en los últimos diez años, la actividad turística a la vida de campo.
Finca Santa Anita es un emprendimiento que vincula a los dos, la producción y el turismo. Cuenta con un museo del tabaco soñado y armado de a poco por Carlos Lewis. Allí se pernocta, se come de primera con materias primas de calidad y gastronomía artesanal y se inician excursiones por los cerros y el lago. Turismo Rural que paraliza a exclusivos turistas extranjeros. La producción de cabras y quesos provenientes de la leche de cabras es otra actividad en la Finca. Los quesos han recibido premios internacionales por su calidad y pureza. Carlos Lewis es un emprendedor y ni siquiera le falto tiempo como para integrar una expedición argentina al Himalaya.
Claro, el Intendente de Coronel Moldes no necesita del producto de las ubres del “estado” y menos de la sangre del “Estado” para vivir y ser alguien, para eso tiene su profesión, sus propias cabras y su empeño. Por eso molesta a sus pares con esas locas ideas de limitar los mandatos de los jefes de ciudad.
Señores: la salud institucional está en peligro, estamos a tiempo. Curémonos del mal del poder absoluto que, en definitiva, corrompe absolutamente.

martes, diciembre 20, 2005

Ser sin el FMI

Argentina anuncia pagar sus compromisos con el FMI. Mientras se escuchan las voces de aprobación por un lado y las críticas por el otro, el presidente Kirchner insiste con el carácter independentista, libertario y soberano de la actitud que sigue los pasos de su principal socio, Brasil.
A estas alturas el debate debería centrarse no tanto en si corresponde hacerlo, sino en como vamos a escribir nuestra historia a partir de esta decisión.
El paso a dar no es sencillo. No solo orienta dinero de nuestras reservas, que no es poco, a atender esos compromisos, en vez de ser destinados a otros objetivos, sino que nos coloca en una posición distinta a la que hasta ahora estábamos acostumbrados a vivir. Ahora debemos actuar responsablemente sobre todas nuestras decisiones. Además debemos entender que aun tenemos numerosos compromisos con otros acreedores a los que hemos tratado de muy diversas formas.
Es cierto que la dependencia convertida en independencia ante el Fondo Monetario Internacional, nos permite actuar con mayor autonomía en las decisiones y es allí donde se va a hacer importante el rol de los sectores de oposición, supervisando el funcionamiento y los gastos del estado y controlando la ejecución de políticas económicas.
Por el primero de los casos, supervisando el funcionamiento y los gastos del estado, debemos comprender que no es momento de tirar manteca al techo y que cada peso debe ser colocado en un lugar que genere calidad de servicios y riqueza genuina a nuestra plataforma económica, es decir, que el estado gaste en cosas absolutamente necesarias que ayuden a impulsar nuestra producción y el trabajo de los argentinos, en definitiva a superar la pobreza. El estado debe funcionar al servicio de la sociedad y no de individuos, grupos o sectores. Deben dictarse y aplicarse claras reglas de juego, en un aceitado buen funcionamiento de los órganos legislativos. Acto simultáneo la justicia debe organizarse y funcionar como garante de la aplicación de esas reglas sin excepciones, sin privilegios, sin responder a intereses mezquinos. Ningún poder público debe dejar el más mínimo resquicio ante la posibilidad de ejercer influencia alguna sobre otro. Tal vez suene difícil lo que se pide, pero las cosas deben ser así y así lo tenemos que exigir nosotros, los ciudadanos.
Por el segundo caso, el de las políticas económicas, es imprescindible producir el debate para establecer un gran acuerdo nacional sobre el perfil productivo y económico de nuestro país, las definiciones por regiones y el proyecto de nuestra economía en su papel internacional. ¿Qué vamos a producir? ¿Qué vamos a exportar, a ofrecer a nuestros socios regionales y a otros países del mundo? ¿Qué vamos a consumir, nosotros mismos? Definiendo nuestro consumo en un contexto de lo que vamos a hacer por nuestra cuenta y lo que vamos a necesitar que sea suministrado por otros.
Para ello vamos a necesitar precisar la participación de dos actores fundamentales: el estado y las empresas, y para ambos tener en claro el rol que a cada uno le va a caber.
¿Qué equilibrio vamos a tener entre el estado que debe dictar y aplicar las reglas de juego y el Estado que a su vez jugará en algunos estamentos?
¿Qué equilibrio vamos a tener entre los capitales transnacionales y la motivación de los capitales propios, aspirando a la formación de una sólida estructura empresaria regional y nacional? Los roles a distribuir entre las grandes empresas, más allá de su origen, y los micro, pequeños y medianos emprendimientos. La relación entre inversión y generación de puestos de trabajo, de explotación de recursos naturales e ingreso genuino de divisas.
En otras ocasiones ya había comentado sobre algunos aspectos de la economía que se perfila en el siglo XXI y la necesidad de comprometerse a un cambio cualitativo que gire desde el modelo agrícola e industrial de la producción a granel de productos primarios, o en serie, de manufacturas. Hay que considerar la apertura de nuevos mercados de consumo basados en ciertas exigencias de calidad y exclusividad, tanto de productos materiales como de índole simbólica, donde la aplicación de conocimiento y diseño marcan la veta diferenciada que apunta a mayores beneficios por el pago de un valor agregado más y mejor calificado.Sin compromisos con el FMI, Argentina debe asumir compromisos consigo misma, apuntando a una nueva economía, con reglas claras de juego, justas, sin excepciones, con creación de sentido hacia la calidad y creatividad de sus productos, potenciando aun más nuestras fortalezas y haciendo partícipes a todos los sectores de los beneficios de no estar dependiendo de los otros. Si así nos proponemos enfrentar el futuro.

viernes, diciembre 16, 2005

Elecciones en Bolivia: dale gas

El domingo se realizarán elecciones en otro país cercano al nuestro. Luegode varios conflictos, de períodos presidenciales no concluídos, de amenazas de golpe, de ingobernabilidad y de posible suspensión de elecciones, Bolivia acudirá a las urnas para elegir presidente y vicepresidente, legisladores y, por primera vez, Prefectos (algo similar a nuestros gobernadores pero en una república unitaria).
Varios son los candidatos que se presentan a la presidencia. Una particularidad tienen estas elecciones, ninguno de los partidos políticos tradicionales tiene chances de hacer buena elección. Es más, muchos de sus candidatos se presentan con denominaciones distintas, un poco como para disimular o no quedar pegados con el oscuro pasado. La Alianza Democrática Nacionalista (ADN), el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), que se alternaron en el poder en los últimos períodos, hoy ven limitadas sus adhesiones por la presencia de otros protagonistas -algunos cercanos a alguna de aquellas gestiones- y otras manifestaciones políticas como el Movimiento al Socialismo (MAS).
Bolivia va a ser un país duro para domar en su gobernabilidad, pero muchos no pierden la esperanza. Varios albergan la posibilidad de recomponer una gran deuda interna, siendo la razón y el sentimentalismo factores que no se ausentan en ningún tramo, ni desde ninguna esquina de la campaña.
Desde fuera son muchos los ojos que observan la decisión de millones de bolivianos, dueños de un territorio rico en recursos naturales.
Desde dentro algunos ejes son constantes y el debate de temas que hacen a las decisiones sobre el futuro está presente y por demás dinámico.
Dos son los candidatos con más posibilidades. Evo Morales, con el MAS, lidera las encuestas y aparece arrollador en La Paz, Cochabamba y Oruro. Jorge "Tuto" Quiroga de Poder Democrático y Social (PODEMOS), lidera notablemente las encuestas en el llano. Claramente la situación marca para muchos la presencia de dos Bolivia.
Al hacer el análisis desde Argentina, un país con intereses en las decisiones del futuro gobierno boliviano, escuchamos replicar en losmedios las declaraciones de Evo Morales, en el sentido de que si llega a la presidencia elevará los precios del gas que se vende al exterior y revisará los contratos. Pero el propio Quiroga dice más o menos lo mismo, al indicar que la solidaridad será hacia adentro y no hacia afuera, con precios de hidrocarburos más baratos para Bolivia y más caros para los otros. En sus actos de cierre de campaña, en cada ciudad, Quiroga repite que su país pierde dinero vendiendo gas a sus vecinos, cuando podría obtener mucho más por la venta a países desarrollados.
Tendremos que analizar con atención lo que ocurra el domingo en Bolivia y cuales serán las acciones que deriven del resultado electoral y de allí definir como será nuestra relación con un vecino y socio en el Mercosur.
Mientras tanto, ya sin deberle al FMI, podríamos ver cómo hacer para utilizar nuestro propio gas, aquel que venteamos y desaprovechamos, desde hace décadas, en los pozos petrolíferos cercanos a la frontera con la propia Bolivia.

jueves, diciembre 15, 2005

Las deudas son de nosotros, la cancelación brasileña

Cierto asombro ha despertado en los últimos días el anuncio de Brasil respecto a pagar por adelantado los futuros vencimientos de su deuda externa.
A nivel internacional la repercusión fue notablemente favorable a la posición de uno de los gigantes del mundo.
Brasil, con casi doscientos millones de habitantes y una superficie de potencia comparable solo con EEUU, China, Rusia, Canadá, India y Australia, se encamina firmemente a consolidarse como una potencia mundial. Junto a China e India conforma para los analistas uno de los escenarios fundamentales de la economía del siglo XXI.
Con la ejecución del pago el gobierno de Lula puede darse por conforme en determinar una auténtica soberanía del Estado Brasileño.
La mirada desde adentro y desde afuera se concentrará en las inversiones, la innovación tecnológica, el desarrollo agrícola ganadero y la expansión industrial.
Brasil decidirá nos solo pagar unas cuentas pendientes, sino afrontar el futuro desde otra posición, fortalecida por factores objetivos que la consolidarán como líder hemisférico. Sin dudas en el hemisferio sur será el eje principal y en América del Sur un aliado o un socio al que tener en cuenta, entender y complementar, para valerse de su solidez y fortalecerse en acuerdo y emprendimientos conjuntos.
Brasil es y será un gran mercado, ahora de mayor calidad, pero es muy probable que lo sea más en exigencia, haciendo valer su autonomía y poder.
Tal vez los integrantes del resto de América del Sur no lleguemos a entender el valor de este gigante. Un solo dato para ilustrar sus dimensiones: desde el istmo de Panamá hacia el sur viven unos trescientos ochenta millones de personas, de las cuales la mitad habitan en territorio brasileño, por ende su lengua es el portugués. En ese sentido, es difícil entender como aún, después de cumplir veinte años asociados en el MERCOSUR, no prospera la enseñanza del portugués en instituciones oficiales y privadas. ¿Será acaso porque no miramos hacia Brasil, como socio, como aliado, como mercado, como oportunidad? Mejor que empecemos a hacerlo y, en las decisiones micro y macro no solo esperemos la transformación de los Andes en un objeto transparente para ver el fenómeno chileno, sino también que las aguas se corran en el Río Uruguay, para atender las posibilidades que se abren hacia el este.Tenemos mucho para aprender de quienes nos limitan (lo digo por las fronteras). No nos limitemos (lo digo por nuestras limitaciones) a través de nuestro orgullo, nuestra soberbia, nuestra pedantería y autosuficiencia. Simplemente por que así no nos ha estado yendo bien.
PD: El Presidente Kirchner anunció pagar la deuda argentina ante el FMI, efecto dominó, simple copia o medida soberana?¿Estamos aprendiendo o es solo un impulso reflejo? Veamos que pasa, parece que la cancelación también será nuestra!!!

miércoles, diciembre 14, 2005

Chile: Entre la cordillera y el mar no hay abismo

Durante las elecciones chilenas, el pasado domingo, las transmisiones televisivas fueron una constante desde la apertura de mesas hasta el desarrollo del escrutinio. Los despliegues nos sorprendieron porque, ante la realidad de un país que es constitucional y administrativamente unitario (no como nosotros los señores feudales, perdón, federales) hubo una presencia constante de datos, coberturas y resultados representatovos de todas las regiones. Esta situación evidencia un claro respeto al poder interior, a pesar que en la Región Metropolitana, que comprende Santiago y alrededores y en la Quinta Región (Valparaíso), se concentra casi la mitad de la población del país.
Mayor sorpresa nos genera el hecho de poder ver en pantalla voto a voto, en medio de una multitud, cantado lentamente por el titular de mesa, la cuantificación de los votos e, incluso, como juego de cartas, revisar los datos apuntados por los apoderados. Si señores, el escrutinio es público.
En los análisis se destaca la presencia de especialistas, jóvenes profesionales, representantes de centros de estudios universitarios de prestigio, quienes van desglosando por jurisdicción los datos que, en primera instancia, fueron dados a conocer en bloque para, racionalmente, efectuar las lecturas específicas inherentes a la posibilidad de establecer proyecciones e interpretaciones.
Y en referencia a los datos oficiales no hay punto de comparación. Fuentes de gobierno aseguraban que entre las 18.30 y las 19.00 se daría el primer informe oficial, con el diez por ciento de las mesas. A las 18.35 un funcionario de Interior procedía a la lectura del primer informe de datos oficiales, con el resultado del 12% de las mesas. Al finalizar prometión un nuevo relevamiento en hora y media y así lo cumplió. A las 21 la tendencia era clara, se confirmaba la segunda vuelta y los nombres de los contendientes finales. Simultáneamente se comenzaban a perfilar los ganadores en las contiendas legislativas. algunos ya comenzaban a reconocer sus derrotas, sin discusión. Así, por ejemplo, lo hacía el veterano dirigente demócrata cristiano, Andrés Zaldívar.
Sería bueno considerar que, por un momento, la cordillera de Los Andes nos permita ver mejor los cambios de un país largo y angosto, encorcetado entre la cordillera y el mar, ensanchado por el desierto más seco de la humanidad, golpeado por la historia y sus desencuentros, con una sociedad orgullosa de ser chilena y desafiante a la hora de construir un futuro mejor para quienes le siguen. Una sociedad comprometida, con una dirigencia que la representa.
No en vano un presidente como Ricardo Lagos, sencillo como pocos, va a cumplir un mandato de seis años con una adhesión popular del 71%. Si que se puede.

martes, diciembre 13, 2005

Elecciones en Chile: Una nueva mirada

Se realizaron en Chile las elecciones a presidente y legisladores. Con motivo de producirse la primera jornadas de debates entre los candidatos presidenciales había escrito sobre las diferencias en los escenarios pre electorales experimentadas a uno y otro lado de la cordillera.
El domingo pasado las diferencias nuevamente fueron marcadas. Para algunos ciertas cosas serían más positivas para nuestro sistema electoral, para muchos –me incluyo- no. El domingo se demostró una diferencia no solo de sistema , sino de calidad social y política marcadamente favorable al modelo chileno.
La mayor crítica que se le hace a la democracia chilena se refiere a la bipolaridad que se manifiesta en un aglutinamiento de partidos políticos en dos grandes frentes: la “Concertación” y la “Alianza”. La primera de centro izquierda, con la Democracia Cristiana, el Socialismo y el Partido por la Democracia, identificada históricamente con el conjunto de partidos que proponía a fines de los ochenta un “No” a la reforma constitucional que proponía Pinochet para permanecer en el poder. La segunda con partidos de derecha, próximos al dictador, encarnados principalmente por la Unión de Centro Democrático, con Hernán Bücchi y el Senador Guzmán y Renovación Nacional del ex canciller Jarpa Reyes. Alianza que en esta presidencial participó desdoblada, con dos candidatos presidenciales.
Así y todo, Chile presenta claridad en sus organizaciones políticas y sus candidatos: sin imprevistos. Los chilenos, como quedo demostrado el domingo, deben participar en elecciones alfabetizadas, puesto que cada elector debe identificar y marcar en cuarto oscuro su preferencia por el nombre de cada candidato, en cada categoría, en tres boletas distintas que deberá colocar en tres urnas diferentes.
Los votos, que nos son impresos por los partidos, no abundan en menciones y signos partidarios y los representantes de todos ellos figuran en una misma boleta, en orden sorteado previamente. Por lo tanto se vota al candidato que en campaña se identificó con firmeza con algún partido político o en condición de independiente.
En los cargos legislativos, aunque se elijan dos diputados por circunscripción (acceden los más votados, de allí la crítica a la bipolaridad) cada ciudadano vota por uno solo y triunfan los que reciben mayor número de preferencias. Por este sistema puede darse que dos candidatos del mismo frente e incluso del mismo partido sean elegidos, solo por ser los más votados.

miércoles, noviembre 09, 2005

Elecciones en Chile: una visión trasandina

Los chilenos deberán asistir a las urnas el próximo once de diciembre.
A diferencia de nosotros los argentinos, este año, ellos deberán elegir a su próximo presidente, que reemplazará a Ricardo Lagos, quien no cuenta con posibilidad de re-elección, tal lo establece la Constitución.
A diferencia de nosotros recuperaron la democracia seis años más tarde, en 1989.
A diferencia de nosotros sus candidatos debaten en público. Así lo hicieron días antes de nuestras elecciones de octubre pasado y participaron todos los presidenciables ante las cámaras de televisión. Se pudo ver en Chile y toda América, a través de señales internacionales. Participaron los cuatro candidatos que representan a partidos o coaliciones.
A diferencia de nosotros las fuerzas políticas y los candidatos representan claramente un amplio espectro ideológico, a pesar de ser solo cuatro.
A diferencia de nosotros los candidatos no se desprestigian entre sí, no se insultan, ni llevan cuestiones personales y del pasado a la exposición pública.
A diferencia de nosotros su actual presidente Lagos y una de las favoritas Michelle Bachelet, vivieron exiliados durante la dictadura y sufrieron una verdadera persecución directa o, hasta en el caso de la candidata Socialista por la Concertación, el asesinato de su padre.
A diferencia de nosotros el debate consiste en una clara y precisa apreciación de parte de cada candidato en referencia a cada tema propuesto por las moderadoras, a través de preguntas, las que debían responder en un minuto; y una repregunta, a responder en treinta segundos.
El debate del 19 de octubre fue tan ágil y meticuloso que sobró el tiempo y pudo agregarse una pregunta más a las programadas.
Los temas que se trataron fueron: la delincuencia, la desigualdad social, el papel de las grandes empresas en la economía chilena, la relación del país con EEUU y el resto de América Latina, el sistema de jubilación, una apelación a la creencia personal de cada candidato y un mensaje final de cada uno de los presidenciables a los electores. De común acuerdo no se trató ningún aspecto relacionado al pasado. Nadie remueve las heridas.
A diferencia de nosotros, en Chile, ya se sucedieron tres presidencias de la misma coalición política, la Concertación Democrática, que surgió en el referéndum previo a la vuelta democrática apoyando el “no”, en una suerte de movimiento antipinochetista.
Los triunfos de la Concertación fueron inaugurados en 1989 con la llegada a la Presidencia de Chile del demócrata Cristiano, Patricio Alwyn. Las posibilidades ahora son que, en segunda vuelta, la candidata oficialista llegue a la máxima jefatura de Estado. Pese a este panorama de una década y media de gobierno, la Concertación no concentra el poder de manera hegemónica y el equilibrio político se extiende al Congreso y a la vida política pública. A lo que hay que agregar el detalle de que Chile es una república unitaria, es decir que el gobierno es central por ley y concepción nacional, hecho que desestima la posibilidad de “un frente de gobernadores”, y la oposición sólo puede contentarse con triunfar en elecciones municipales.
A diferencia de nosotros, los candidatos concluyeron su participación en el debate sonrientes, relajados, bromeando, saludando y dialogando, teniendo presente el objetivo de procurar un país mejor y, de paso, construyendo una imagen meritoria de la dirigencia política, la que procura que su Estado no figure en record de desocupación o corrupción…. a diferencia de nosotros.
ver más:

lunes, noviembre 07, 2005

Pensar nuestra democracia representativa

En una exigida y pendiente reflexión y discusión sobre la democracia representativa es menester intentar comprender el proceso histórico y social vivido y en desarrollo para entender los niveles de desesperanza y poca confiabilidad en el sistema que padecen amplios sectores sociales.

Desde el 83 hasta el momento los argentinos hemos vivido un amplio período, marcado en primera instancia por la recuperación de las instituciones republicanas y la soberanía popular a través del sufragio universal. Los jóvenes de aquella época nos iluminamos de libertades, derechos y esperanzas, las que sonaban convincentes en la voz del líder civil de la época, Raúl Alfonsín, con aquello de que con la democracia se come, se cura y se educa.

Luego, a la caída del Plan Austral, le siguió el gran desasosiego económico con hiperinflación y desborde social. Desde un sector (el establishment o la ortodoxia) se entendió el momento como de descontrol de las variables económicas por parte de un gobierno al que se acusaba de entender poco de economía y de impericia y que propugnaba el Estado de bienestar con resultados que derivaron en malestar, mientras que, desde el progresismo de entonces, se acusaba a los grupos de poder e interés de intervenir en la desestabilización económica. En el medio, los mortales y la primera gran decepción.

Acto seguido y tras la incautación de depósitos y duros ajustes en el cambio de moneda, se instaura la estabilidad con la convertibilidad y la paridad cambiaria. Los sueños de una noche de verano se hacen realidad y, la República Argentina, con promoción automática, ingresa al primer mundo. La estabilidad y el crédito (relación que supone la existencia de alguien que presta y alguien que recibe, el que generalmente debe devolver con intereses que le justifiquen al primero haberle prestado al segundo en vez de invertir en otro sector) nos elevaron a una posición de supremacía en el mundo entero. Los mejores alumnos evitamos los exámenes en serio y la defensa de nuestra tesis final, en la que deberíamos haber demostrado que nuestra hipótesis estaba conformada por tantas falsas premisas, que hubieran espantado al más prematuro epistemólogo. Pero, finalmente, los postulados convencían al alumno y al director del trabajo. ¿Para qué más? Aunque ambos se hicieran trampas mutuamente.

Luego se hicieron presentes ciertas percepciones que indicaban que se debían efectuar ciertos cambios. Y esos cambios suponían que a líder nuevo, horizontes nuevos, proyectos nuevos, corrección de ciertos desvíos y concreción de objetivos. ¿Qué nos movió al cambio? Fueron varios los factores. Ciertas desconfianzas que se apoyaban en el alcance de la frase estamos mal, pero vamos bien... donde la estabilidad pagaba precios altos en la oferta de trabajo, la amplitud de oportunidades y, algo que no se decía abiertamente, endeudamiento. Tomar dinero prestado para gastarlo, no precisamente en cambiar las maneras en que se pueden producir recursos genuinos, que permitan pagar el préstamo y construir con recursos propios.

Cambiamos las caras, pero… ¿Qué casualidad? Encontramos más de lo mismo o peor.

Y lo peor se concretó: alta desocupación, alto endeudamiento (imposible de pagar), baja producción, inestabilidad monetaria y económica... El resultado: Argentina Modelo Siglo XXI.

jueves, octubre 27, 2005

Salta, el día después.

¿En qué escenario nacional se desempeñará Salta luego de las elecciones?
El Presidente Kirchner salió fortificado. No solo su mujer Cristina ganó con más de veinte puntos de diferencia a su más inmediata rival, también el kirchnerismo sumó legisladores desde distantes provincias. A ellos habrá que sumar a los conversos de antes de las elecciones, que aun conservan parte de su mandato, y a los que protagonicen la diáspora desde diversos sectores.
Por la otra vereda, en son de compatibilidades (al menos probables), Cristina aplastó las pretensiones de López Murphy, paralizando su avance en el arco de la centro-derecha. Los triunfos de Macri y Sobischle aguaron la tarde al bulldog y sus pretensiones presidenciales (para varios todo un desperdicio, pagando el costo de haberse equivocado de distrito). Por la misma cuerda Romero, con su justicialismo salteño, queda a mitad de agua entre dos posibilidades: la relación con Kirchner no es de las mejores y el magro 36% obtenido no permite competir con Macri -que derrotó a Carrió y al caballo de comisario Bielsa- ni con Sobisch –que fagocitó las alianzas opositoras con kirchnerismo y radicalismo incluidos. El gobernador neuquino jaqueó al popular Intendente Radical Quiroga logrando diferenciadoras bancas para el MPN en el Concejo Deliberante. Aunque hay un dato curioso, en la capital neuquina la tercera fuerza fue el voto en blanco, que alcanzó el 15%.
El justicialismo ya está dividido y el impulso presidencial puede ahondar huella en el norte. Fellner en Jujuy y Alperovich en Tucumán, en nombre del frente aseguraron Victorias; el primero con más del 45 por ciento de los votos (y con una fractura encabezada por el ex vicegobernador justicialista Daza y el ex intendente Radical “Pajarito” Conde que, aliados, se presentaron con un frente electoral propio). Alperovich, en el Jardín de la República, garantizó cuatro diputados nacionales de cuatro en juego. El Frente para la Victoria también hizo una apuesta fuerte en Catamarca con la obtención de una buena elección por parte de los candidatos del presidente y un resultado avasallante en Santiago del Estero con una alianza con el gobernador radical, metiendo tres diputados de tres en juego.
En Salta, mientras tanto, se debe comenzar a entender un escenario de pluralismo, si bien el Justicialismo ganó con el 35,8% de los votos; el Partido Renovador obtuvo 23,7%; el Frente para la Victoria el 11,1; el Partido Obrero el 10,8 y el Radicalismo el 8,1%. Vaya fragmentación.
Romero y el Partido Renovador están mas cerca de un alineamiento con Macri y Sobisch que con Kirchner, pero se sabe que en política todo es posible.
En el escenario de pluralismo que se perfila deberá incluirse una visión estratégica regional que la deberán establecer mediante consenso los gobiernos de provincias del norte y los legisladores nacionales que las representan. Propuestas que deberán ser superadoras del signo político, la bancada a la que pertenecen o el alineamiento ideológico.
Como fuera, la provincia no puede aislarse -bajo ningún motivo- ni de la región, ni del país.

miércoles, octubre 26, 2005

Las elecciones en Salta

El domingo 23 de octubre tuvimos elecciones.
El análisis durará bastante tiempo y son variados los temas a tratar y las ópticas desde las cuales proceder a la interpretación.
Hoy podemos comenzar con una narración: la historia de los Unos y los otros.
Los Unos en su imaginación registraban ciertas imágenes de triunfo indiscutido, alimentadas por ciertos datos que posicionaban a ciertas figuras o ciertas categorías en situaciones por demás cómodas, casi avasallantes. En la imaginación de varios presionaba un término que casi se escapaba de la punta de la lengua, pero se contenía “masacre”, ganamos por masacre, suena conocido?. Hacia proa un candidato joven, dinámico, de presumida gestión efectiva, enmarcado en un gobierno que enumera logros, hechos, acciones (como si alguien hubiera tenido antes la posibilidad de gobernar durante diez años ininterrumpidas, y la marca registrada de un partido que en pocas décadas se hizo milenario, a la cabeza un gobernador, un nombre, un proyecto latente pero presente, activo en la campaña y en la solicitud de votar a los legisladores de la lista.
Del lado de los otros, en realidad, varios otros, estaban primero los de una fuerza política provincial que, como muchos, también se dejó convencer de varias cosas, entre otras, que podría avecinarse una masacre, con víctimas de ese lado precisamente.
Los datos, lerdos, imprecisos, conjeturados, comenzaron a ayudar a la distensión, primero se abría un ojo y no se veía llegar la masacre, luego se secaba la frente de la transpiración y como huracán Rita, pasaba el ruido y nada más…
A ciencia cierta y con números en la mano, hasta aquí, los unos y los otros, caminaron hacia atrás. En porcentajes, que es una relación que se establece para entender la participación de las partes en un todo, a ambos le fue mal. Los unos sacaron menos de lo que imaginaban, pretendían o suponían merecer. Los otros salvaron las previsiones, pero de todas maneras están lejos de lo que suponían estar predestinados a ser: la clara segunda fuerza política con firmes posibilidades de alternar en el gobierno. La brecha fue menor de lo que se esperaba.
Ambos no contaron con que existen varios otros, los otros que tal vez encaminen a la sociedad salteña a un marco de pluralidad – de todos dependerá- especialmente elevando el nivel de participación más allá del 63% alcanzado, que no fue tan poco, pero ni siquiera suficiente.
Entre los otros, aparecieron la previsible buena elección obrera, con marcado crecimiento, y las sorpresas de la noche, el partido del presidente sin el presidente, pero con un resultado exultante de victoria, y el partido centenario, en frente, con un certificado de defunción tachonado con resultados que mejoran a los de ciudad de Buenos Aires y Provincia, con los Suarez Lastra, los Brandoni y hasta los Alfonsín , a cuestas.
Los otros son varios. Después de muchas elecciones votamos sin ley de lemas y a los unos no les fue bien.
Salta debe comenzar a entender un escenario de pluralismo. Tanto oficialismo como oposición deben comenzar a entender la convivencia, el diálogo y el consenso, no a partir del contubernio, del arreglo, de los caprichos, de los intereses particulares. El nuevo escenario de la política local debe comprender que el electorado sabe identificar muy bien el conflicto de intereses, más aun cuando se ponen en juego los intereses comunes y generales.
Las dos mayores fuerzas políticas deben entender que perdieron, porque perdieron representatividad, porque muchos electores consideraron que no se les ofrecen garantías de representación.
Si entendemos el libre juego democrático podremos comprender que la pluralidad no es un problema, al contrario, es la posibilidad de que el mismo sistema produzca los anticuerpos que necesita para su salud y su supervivencia.A partir de ahora podemos construir un sistema de representación de minorías, sin hegemonías. Es posible que el próximo gobierno lo sea por la primera minoría y, desde ahora, construyamos la transición hacia ese nuevo escenario.