viernes, noviembre 18, 2005

Pensar, luego proponer.


Después de lo publicado en "Pensar nuestra democracia representativa" considero que no vale esconder la mano. Debemos pensar no solo sobre lo que nos pasó sino, también, cómo podemos salir de este atolladero de la Argentina Modelo Siglo XXI.
Recuerdo una referencia que realizara el psicólogo social Kimball Young, señalando que "luego de tanto autoritarismo en la primera mitad del siglo XX se entiende que la fe en la democracia representativa propia de otras épocas, se ha disipado". Para agregar:... "el extendido sentimiento de inseguridad personal; las exigencias de trabajo y de un mundo estable por parte de las masas; el sentimiento de soledad personal en medio de la congestión, el apresuramiento y la confusión propios de la urbe: el enorme poder de los grupos de intereses especiales –ya se trate de intereses económicos, militares o de otro tipo-: estos y otros rasgos de la sociedad han hecho declinar las viejas prácticas democráticas".
¿Y cuáles son las prácticas que deberemos rescatar o instalar?. Siempre y cuando estemos convencidos en sostener el sistema representativo.
Como primera medida necesitamos de un liderazgo basado en la razón, no en el sentimiento, en la pasión. Para ello es imprescindible contar con ciudadanos altamente capacitados para el cumplimiento de una doble característica: la de poder elegir y la de ser elegidos; y para ello, debemos emprender seriamente políticas de educación pública amplias y sustentables.
Otra forma es contando con una alta posibilidad de participación de los electores en la deliberación de los temas públicos, por las vías que correspondan y sean posibles. Para ello es necesario contar con canales idóneos para que los representantes anuncien claramente y en forma previa sus planes y luego rindan cuenta de su cumplimiento y para que los representados puedan también manifestarse en un amplio arco de ideas.
Podemos recordar cuando los partidos políticos presentaban plataformas electorales. Hay que sumarle contenido a la política, no restarle contenido, lo que favorece a una estética barata, que definitivamente termina siendo burda.
Construyamos en la sociedad argentina un sistema de clases o estratos socioeconómicos abierto, móvil y ascendente; no como ocurrió en los últimos años sumiendo en la miseria a amplios sectores medios. En este caso es imprescindible formular políticas económicas claras que apunten al crecimiento real de la economía, de todos los sectores de la economía, en base a objetivos claros de posicionamiento regional e internacional de regiones, país, productos, profesiones y oficios, acompañados por políticas de inversión, producción y educación que apunten al fortalecimiento de la economía y el mercado internos, los capitales locales y la capacitación más elevada para aquellos sectores alineados a los fines de crecimiento del país.
Lo más importante será crear la nueva confianza necesaria para establecer una auténtica democracia representativa.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

que bueno loco!! me dan ganas de aplaudirte de pie!! muy bien!! muy bueno el blog tambien! segui asi!
lujan - cap. fed.

Gustavo Alejandro Iovino dijo...

Gracias Luján

Anónimo dijo...

llegue x soy digital, ta bunisimo el blog y muy copados los articulos, lastima k no actualizes el sitio mas seguido1!! segui asi man!